El Rugido de la Muerte
La Mina Perdida de Phandelver

El Rugido de la Muerte

Master: Pavel Morales

Sesión #4
26 de septiembre del 2021
El Rugido de la Muerte
13 de Ches del año 1491: Al amanecer, el grupo dejó atrás el refugio de Raydoth, decidido a continuar la caza de Glasestaff, el escurridizo mago de la Marca Roja. Sin embargo, lo que descubrirían cambiaría por completo la escala de la amenaza.

El rastro del mago los condujo a lo más alto de las ruinas de Thundertree, donde una verdad inquietante salió a la luz: Glasestaff no buscaba simplemente esconderse… buscaba alianza. Y no con cualquiera.

La criatura que ahora reclamaba Thundertree como su dominio era Venomfang, un temible dragón verde que había convertido la ciudad en su guarida. Consciente de la extraña maldición de la muerte que comenzaba a extenderse por Faerûn, el dragón buscaba resguardarse de cualquier amenaza… incluso de la propia mortalidad.

En ese escenario tenso y peligroso, los asesinos de la Marca Roja aguardaban mientras su líder negociaba directamente con la criatura. Pero los dragones no negocian como los mortales,y mucho menos toleran ser tratados como iguales.

En un instante brutal y definitivo, Venomfang respondió al atrevimiento de Glasestaff arrancándole la cabeza de un solo mordisco. La alianza murió antes de nacer.

El caos se desató de inmediato. El grupo quedó atrapado en una batalla sin cuartel entre tres fuerzas: 1) El poder devastador del dragón, 2) Los asesinos de la Marca Roja y 3) los propios héroes

Ante la magnitud de la amenaza, ocurrió lo impensado:
los asesinos y los aventureros formaron una alianza momentánea para enfrentar a Venomfang. El combate fue feroz, Muchos cayeron.

El aire se llenó de veneno, acero y desesperación. Pero incluso una criatura como el dragón podía sangrar.

Herido y viendo su vida en peligro, Venomfang decidió huir.

Pero antes de desaparecer entre los cielos, dejó una advertencia que heló la sangre de todos los presentes:

"Una muerte eterna se cierne sobre Faerûn, y sus destinos están atados a esa maldición. Si es que sobreviven nos volveremos a ver…"

Sus palabras no eran solo una amenaza… eran una profecía.

Tras la batalla, el grupo encontró un importante tesoro oculto en las ruinas, el cual fue repartido entre los sobrevivientes y Raydoth, en señal de gratitud por su ayuda.

Hacha mágica que realiza 1d6 más de daño contra criaturas tipo planta la dejan con Raydoth


El gesto no fue menor: dejar un arma de tal poder aseguraría que el druida pudiera seguir protegiendo Thundertree de las amenazas que aún la acechaban.

El 14 de Ches, el grupo exploró brevemente los alrededores, encontrando poco más que plantas salvajes y un nido de zombis. Thundertree no ofrecía más respuestas… solo recordatorios de lo que había sido. Sin más razones para permanecer, emprendieron el regreso.

El 17 de Ches, los aventureros volvieron a Phandalin, donde fueron recibidos como héroes. La noticia de la caída del dragón y la derrota de la Marca Roja ya se había esparcido. El pueblo, por fin libre, celebró el equinoccio de primavera el 19 de Ches, marcando no solo el cambio de estación… sino el renacer de la esperanza.

Durante los meses siguientes, el grupo permaneció en Phandalin, ayudando a reconstruir lo que alguna vez estuvo al borde de la ruina.
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