Bajo el dosel plateado de los bosques de las tierras elfas, la luz de la luna siempre dictó el destino de Althaea Amastacia.
Nacida en una noche de eclipse lunar, los ancianos de su clan vieron en sus ojos el reflejo de la Flecha de la Luna. Desde muy joven, Althaea no sintió la llamada de la caza ni de la herrería, sino el susurro constante de la brisa nocturna. Sentía una conexión profunda con Sehanine Moonbow, la diosa de los misterios, los sueños y la luz que guía en la oscuridad.
Siendo apenas una adolescente para los estándares elfos, fue entregada al Templo del Velo Plateado, un santuario oculto entre árboles milenarios donde la niebla protegía los secretos de la diosa. Allí, como Acólita, Althaea pasó décadas aprendiendo que la luz de la luna no solo revela el camino, sino que también tiene el poder de cerrar las heridas del cuerpo y del alma. Su labor principal consistía en cuidar el estanque sagrado del templo y sanar a los guardianes forestales que regresaban heridos de defender las fronteras contra las aberraciones de la noche.
Su vida cambió cuando una extraña penumbra comenzó a marchitar las raíces del bosque sagrado. Las visiones en el estanque del templo se volvieron turbias y los rezos de la Suma Sacerdotisa solo encontraban un silencio inquietante. Una noche, mientras Althaea meditaba bajo la luna llena, un rayo de luz pura atravesó el techo del santuario y golpeó el agua, disipando la oscuridad del estanque y mostrando el reflejo de tierras lejanas y desconocidas, plagadas de un mal antiguo.
Althaea entendió el mensaje de Sehanine: la curación que el mundo necesitaba ya no podía ofrecerse desde el aislamiento del templo. Debía convertirse en la luz itinerante de la diosa.
Tomó su escudo con la insignia de la luna creciente, su amuleto de piedra lunar y su arco, y cruzó las puertas del santuario por primera vez en un siglo. Althaea Amastacia dejó atrás el pacífico templo para adentrarse en el peligroso mundo de los mortales, lista para guiar a los perdidos y sanar a un mundo herido.
Al salir del santuario, la Suma Sacerdotisa le entregó un pequeño frasco de cristal tallado que contiene agua bendita del estanque sagrado, la cual brilla con una tenue luz azulada en la oscuridad absoluta. Si Althaea vierte una sola gota de este líquido sobre los ojos de una criatura inconsciente o maldita, esa criatura recibirá un destello en forma de sueño que le revelará el camino para salir de su sufrimiento o el peligro más inmediato que le acecha. El frasco contiene líquido suficiente para tres usos antes de secarse.
Durante sus últimos días en el templo, Althaea rompió una de las reglas más sagradas: mirar directamente el reflejo de la luna de sangre en el espejo de agua durante un eclipse. Al hacerlo, tuvo una visión aterradora que no ha revelado a nadie.Vio que un miembro muy importante de la alta sociedad elfa (o quizás uno de los propios héroes con los que viajará en el futuro) está destinado a convertirse en el catalizador de una terrible oscuridad que consumirá los bosques. Althaea no sabe la fecha exacta ni si puede evitarlo, pero viaja con la misión oculta de vigilar los hilos del destino y descubrir si esa persona ya ha comenzado a corromperse.
Personaje
Althaea Amastacia
elfa · Clérigo
Ficha resumida
Raza
elfa
Clases
Clérigo
Clase de armadura
10
Puntos de golpe
0
Arma 1
Arco corto
Arma 2
Ballesta
FUE
10
DES
10
CON
10
INT
10
SAB
10
CAR
10
Historia
Rasgos y habilidades
• Serena y observadora: Acostumbrada al silencio del templo y a las largas noches de meditación, hablo poco pero escucho atentamente todo lo que dicen los demás antes de actuar.
• Consoladora natural: Utilizo metáforas sobre los ciclos de la luna y las estrellas para calmar a los heridos o a los que están asustados en momentos de crisis.
Inventario / conjuros / notas
Armadura de cuero tachonado, un Escudo grabado con el símbolo de la luna creciente de Sehanine, y tu Símbolo Sagrado (un amuleto de piedra lunar).